miércoles, 6 de enero de 2016

¿Qué hacer con el ataque de procesionaria al pinar del monte Matarrubia

Los pinares del Cerro del Telégrafo, también conocido como Cerro Redondo, Monterredondo o Cabeza Mediana, están afectados de manera severa por un ataque de procesionara del pino (Thaumetopoea pityocampa), una "plaga" común en las coníferas de ambientes mediterráneos.

Masas de pino afectadas por la procesionaria en el monte Ladera de Matarrubia (Moralzarzal)
Dicho cerro, Cabeza Mediana, lo comparten varios municipios, siendo Moralzarzal el propietario de la mayor extensión. Y es el monte de utilidad pública conocido como “Matarrubia” ("Ladera de Matarrubia" es el nombre del Coto de Caza), propiedad de nuestro ayuntamiento, el monte más afectado por este ataque.

El pinar que cubre el monte es producto de la repoblación. Su vegetación natural estaría formada por encinares (Quercus ilex) con enebros (Juniperus oxycedrus) en las solanas (orientación sur) y roquedos; y de rebollares (Quercus pyrenaica) y algún fresno (Fraxinus angustifolia) en las zonas orientadas al sur, mirando a la sierra de Guadarrama.

Pero una historia llena de guerras, extracción de leñas, carboneo, fuego y excesiva presión ganadera había dejado el monte sin vegetación hace ya varios siglos. El monte Matarrubia era denominado “El Ejido”, un monte comunal que se salvó de la desamortización de Madoz en 1855 y entró a formar parte del catálogo de montes de utilidad pública en 1901. En esos años era un monte “pelao”, y todavía lo seguiría siendo en buena parte tras la guerra civil española.
Detalle de la fotografía aérea del vuelo de 1956. El monte, salvo algunas zonas, aparece sin ninguna vegetación. Si se observan, los primeros cortafuegos.
La restauración de la cubierta vegetal de este monte ha sido una tarea titánica. Los primeros trabajos de repoblación de los que tenemos constancia se produjeron durante el otoño-invierno de 1908-1909 y se sucedieron hasta los años 80. Entre medias, una guerra civil y numerosos incendios.

Superficie repoblada en montes públicos de Cabeza Mediana a cargo del Patrimonio Forestal del Estado y el ICONA (hectáreas)
Monte
Término
1942-54
1955-59
1960-64
1965-69
1979-74
1975-79
Monterredondo
Collado Mediano
120
0
0
76
0
0
Matarrubia
Moralzarzal
142
0
218
223
52
135
Cabeza Mediana
Becerril
23
0
0
40
0
0
Fuente: Manuel Valdés, C.M. (1996). Tierras y montes públicos en la sierra de Madrid (sectores central y meridional). Serie Estudios. Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. Secretaría General Técnica.

Las especies utilizadas han sido fundamentalmente coníferas: Pinus pinaster (pino resinero, gallego o rodeno) en zonas más bajas y de solana; Pinus nigra (pino salgareño, pino laricio o pino negral) en zonas medias y umbrías; y Pinus sylvestris (pino silvestre, pino de Valsaín, pino Soria, pino rojo) en zonas altas. También se ha utilizado, en todo el monte, Cupressus arizonica (arizónicas), e incluso hubo intentos en la primera década del siglo XX de repoblar con encina y alcornoque, a través de siembras en grandes extensiones con bellota de encina y alcornoque en Monterredondo, pero con escaso éxito.
Foto aérea de 2014 donde se observa el estado del pinar en el Cerro del Telégrafo.
Todo este trabajo, más de cien años de trabajos de recuperación de la cubierta vegetal, ¿se ven ahora comprometidos por un ataque severo de procesionaria?
En un artículo excelente publicado en la revista naturalista Quercus, que reproducimos aquí parcialmente se explica muy bien de que se trata esta plaga y porqué ocurren estos episodios tan severos. Dicen en su artículo:

Empecemos explicando que la procesionaria es un lepidóptero cuya larva se alimenta de las acículas de varias especies de pino, tanto autóctonas como foráneas. Sus principales particularidades son que el ciclo larvario tiene lugar durante el invierno, que las larvas se agrupan en bolsas comunales y que en los últimos estadíos de desarrollo son urticantes"

Para entendernos, hay cuatro fases: mariposa, huevo, gusano y crisálida. En verano la mariposa copula y pone los huevos. En otoño salen las larvas que comen las hojas de los pinos y se refugian en bolsas. Después las orugas bajan de los árboles y en fila van buscando un lugar donde enterrarse. Se transforman en crisálidas en el subsuelo y nace la mariposa, repitiéndose el ciclo. Para entender el ciclo biológico de esta plaga, aquí van un par de infografías:
Ciclo biológico de la procesionaria del pino.

Ciclo biológico de la procesionaria del pino

"Las poblaciones de procesionaria muestran variaciones numéricas muy importantes, pudiendo pasar en apenas dos temporadas de prácticamente ausentes a provocar defoliaciones masivas. En algunas regiones, especialmente en aquellas más naturales o de colonización muy antigua, se ha comprobado una dinámica cíclica bastante regular, aunque no en otras. Es importante aclarar que, aunque sus defoliaciones son muy espectaculares, raramente conllevan la muerte de los pinos, que usualmente se recuperan bien

Los autores lo tienen claro: “¿Qué debe hacerse con la procesionaria del pino, si es que debe hacerse algo? En general, y salvo en aquellos sitios donde represente una amenaza clara y directa a la salud humana, no deben efectuarse tratamientos. Nuestro razonamiento para esa afirmación parte de la base de que la procesionaria no es una plaga, sino un componente más del sistema.

La procesionaria no causa daños permanentes al pinar: puede matar a un pino débil o debilitar a algún otro, que podrá entonces morir por sequía o por otra plaga. Pero como norma general sus efectos son escasos –aunque espectaculares– y de corto plazo.

En Moralzarzal, nos tememos, no podemos ser tan optimistas. ¿La razón? Una de las especies plantadas, el pino laricio (Pinus nigra), es propio de zonas calizas, está fuera de sitio ("fuera de estación" dicen los expertos). Y es, además, la especie que más está sufriendo la plaga. Las decisiones tomadas en su momento, hace ya muchas décadas, de utilizar esta especie, han pasado factura finalmente. Además, el cambio climático está haciendo más virulento estos ataques de procesionaria. El año pasado, 2015, ha sido uno de los más cálidos desde que se tienen registros, con un mes de julio de récord que consistió en una ola de calor que duró 30 días.

Así que hay que asumir que la mortalidad, en el caso de esta especie, será elevada.

El fenómeno de estos ataques muy severos es muy conocido en el ámbito forestal mediterráneo. A continuación un vídeo sobre un monte en la comarca del Bèrgueda (provincia de Barcelona), afectado el pasado año por este insecto.


Y recientemente la prensa se ha hecho eco de que la procesionaria está siendo un problema de índole nacional, debido al invierno atípico que tenemos:

El cálido invierno infecta los montes de procesionaria:
http://www.diarioinformacion.com/alicante/2016/01/10/calido-invierno-infecta-montes-procesionaria/1714760.html


"La poblaciones de todos los seres vivos en general, y las de los lepidópteros defoliadores como la procesionaria en particular, pueden mostrar importantes variaciones temporales en su tamaño poblacional, sin que esto suponga que “se ha roto el equilibrio biológico”.

Los expertos señalan que donde las condiciones no son tan naturales, como ocurre en muchas repoblaciones de pinar que son poco diversas y estructuralmente homogéneas (como es el caso que nos ocupa), la procesionaria no es el problema sino un síntoma del verdadero problema, que es la escasa naturalidad de dicho tipo de formaciones arbóreas. 

Por lo tanto, "más que atacar al síntoma, hay que remediar la condición del pinar con las adecuadas labores selvícolas, llevándolo a la situación en la que la procesionaria pase a formar parte del sistema".
Mientras que la procesionaria ataca a los pinos (parte superior de la fotografía), las encinas y enebros (parte inferior) no se ven afectados.
Dicho esto, conviene recordar que el monte Matarrubia tiene un Plan de Ordenación que fue elaborado y aprobado por la CAM hará 2-3 años y que incluye actuaciones selvícolas. Y la reducción del número de pies de pinos, producto de las repoblaciones de los años 60-70, debe ser una actuación urgente en los próximos años, empezando por este año 2016.

Además de la urgencia con la que hay que tratar este problema, sobre todo de cara a las procesiones de orugas que se formarán en los meses venideros (febrero-marzo), habría que recordar a la CAM que todos los años reservara una partida presupuestaría para el tratamiento de esta masa forestal. Y tener una copia de dicho plan en el ayuntamiento estaría muy bien, por cierto.

El artículo señala que las fumigaciones son objeto de una gran polémica, en especial por el uso de algunos plaguicidas tóxicos no selectivos. Es el caso del plaguicida conocido como DIFLUBENZURÓN (principal componente activo del insecticida conocido como DIMILlN, legal pero muy tóxico para todo tipo de insectos (incluidos abejas). Aquí una breve selección de la polémica generada por estos tratamientos:

http://ccaa.elpais.com/ccaa/2014/10/23/madrid/1414071992_949734.html
http://www.elmundo.es/baleares/2014/11/10/54608181e2704ec23e8b4574.html
http://www.diariodemallorca.es/mallorca/2008/09/01/diflubenzuron-insecticida-polemico/388792.html

Y para los que no frecuentan el monte Matarrubia, algunos colmeneros de Moralzarzal tienen colmenas en fincas enclavadas de este monte.

Volviendo al artículo citado al principio de esta entrada, los autores afirman que “La procesionaria puede producir serios problemas de salud a las personas y animales que entran en contacto con ella. Por lo tanto, las labores de control en zonas de alto riesgo (jardines, caminos, explotaciones de piñón o madera), con los productos autorizados y en los términos que la ley permite, están fuera de discusión. Lo que hay que plantearse es si deben controlarse, y con qué objeto, las poblaciones de procesionaria en las zonas forestales, naturales o repobladas, en las que el riesgo para la ciudadanía es muy bajo. Esta cuestión es bastante importante porque es precisamente en estas grandes masas forestales donde efectuar los polémicos tratamientos desde el aire podrían tener algún sentido. En zonas humanizadas los tratamientos deben necesariamente ser mucho más precisos y dirigidos, de manera que el uso de medios aéreos es obviamente menos útil”.

El tratamiento alternativo, menos nocivo, es la toxina Bt, la abreviatura de Bacillus thuringiensis, una bacteria que existe naturalmente en el suelo, y que es fatal para las larvas de un amplio espectro de insectos que incluye mariposas, polillas, gorgojos y escarabajos. La toxina del Bt se activa solamente en el tracto digestivo de algunos insectos en su estado larvario y no tiene efectos perjudiciales sobre otras especies. La vida biológicamente activa del Bt es corta y si no es ingerido por una larva, en el plazo de pocos días se vuelve inefectiva. La toxina es por tanto inocua para todos salvo las larvas objetivo y a diferencia de muchos otros plaguicidas químicos y biológicos no daña directamente a las orugas e insectos carnívoros que normalmente controlan las poblaciones de larvas fitófagas.

Volvamos al artículo en cuestión: “Nos gustaría acabar con una reflexión dirigida mayoritariamente a la ciudadanía. Es una parte de ella la que, a la vista de los pinares defoliados por la procesionaria y pensando –mal informada– que el bosque está en peligro, exige actuaciones. Cuando la administración responde como ha hecho hasta ahora, aplicando tratamientos aéreos con productos químicos autorizados, es otra parte de la ciudadanía la que clama contra este tipo de tratamientos. Ante opiniones opuestas a las que dar respuesta, difícilmente se puede contentar a todos. Por eso es básico que científicos, gestores y técnicos vayan de la mano. Un científico no tiene por qué saber si es viable aplicar un tratamiento u otro a un pinar. Un gestor o un técnico no tiene por qué saber si un incremento poblacional de la procesionaria en un pinar es o no parte de su dinámica natural. Pero si el incremento poblacional provoca una actuación, científico y gestor o técnico estarán dando mensajes opuestos a la ciudadanía y esto es lo que a todas luces hay que evitar”.

Fuentes utilizadas para este post:


- José A. Hódar, Jorge M. Lobo y Anna Traveset. ¿Qué hacer (si es que hay que hacer algo) con la procesionaria?. Quercus 346. Diciembre de 2014. Se puede descargar en http://www.redmontanas.org/images/blog/pdf/Quercus346_88-90.pdf

- Manuel Valdés, C.M. (1996). Tierras y montes públicos en la sierra de Madrid (sectores central y meridional). Serie Estudios. Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. Secretaría General Técnica.
- El cálido invierno infecta los montes de procesionaria: http://www.diarioinformacion.com/alicante/2016/01/10/calido-invierno-infecta-montes-procesionaria/1714760.html

10 comentarios:

  1. Me ha parecido muy interesante y con profundidad en los argumentos. Gracias!

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  2. Muchas gracias por el artículo, me ha parecido muy interesante pero no me queda claro cuál es la acción que de forma inmediata hay que tomar para evitar que este verano solo tengamos un pinar completamente seco con alta probabilidad de ser pasto de las llamas.

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  3. Estoy totalmente de acuerdo con el comentario anterior...muy bien pero, como me lo dijo siempre uno de mis jefes: "qué vamos a hacer"???

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  4. HE ESTADO AYER DOMINGO 17 DE ENERO Y HE VISTO ESTE ATAQUE. LOS ÁRBOLES APENAS TIENE ACÍCULAS Y LOS NIDOS ESTÁN (ALGUNOS) CON LAS ORUGAS FUERA YA QUE, NO TIENEN QUE COMER. POR CONTRA HE OBSERVADO QUE MULTITUD DE AVES ATACAN ESTAS ORUGAS (HE VISTO AYER MISMO UNA GRAN BANDADA DE CÓRVIDOS ARRENDAJOS, Y OTRA COMPUESTA DE 4 ESPECIES INSECTIVORAS DEVORANDO LAS ORUGAS, INCLUSO LAS HE OBSERVADO SACÁNDOLAS CON EL PICO). TAL VEZ SE DEBERÍA DEJAR A LA NATURALEZA SEGUIR SU CURSO, OTROS AÑOS NO HE VISTO ESTAS BANDADAS QUE OBVIAMENTE ATACAN A ESTA THAUMETHOPOEA. HE VISTO MUY ADELANTADA LA FORMACIÓN DE LA ESPECIE MÁS RARA Y QUE NO FORMA PLAGA Y SE ALIMENTA DE HIERBAS BAJAS COMO LA T. HERCULEANA, MUCHO MÁS RARA Y QUE SI SE USAN PLAGUICIDAS PUEDE SUCUMBIR JUNTO CON SUS PRIMAS LAS PYTIOCAMPAS, ASÍ COMO OTRAS ESPECIES MAS RARAS, INCLUSO SI LA GRAELLSIA ISABELA YA HA COLONIZADO LOS SYLVESTRIS Y LARICIO SE VOLVERÁN A ERNRARECER. ES MI OPINIÓN COMO ENTOMÓLOGO. UN SALUDO.

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  5. La situación es muy, muy mala a principios de febrero. Es un desastre y no parece que ninguna administración ni local ni general reaccione. Todo es consecuencia de repoblacines mal planificadas, de poca prevención por parte de los gestores (como poner trampas de feromonas) y del invierno absolutamente anormal que estamos teniendo, que a mantenido activas las orugas fuera del periodo habitual. Soy Biólogo y todo lo que veo me parece muy preocupante. Por lo menos que tomemos conciencia de que las cosas no van nada bién porque ni se hicieron ni se hacen bién.No se que vamos a dejar a nuetros hijos...a parte de muchos, muchos chalets.

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  6. Muy buen artículo, gran trabajo

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  7. Si se constituyera un colectivo amigo del telégrafo bien equipado y rompiéramos las bolsas la víspera de una helada a lo mejor el problema sería un problemilla.

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